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En el año 1967, Bram Ladage puso la primera piedra sobre la que se construiría la marca BRAM’S (sí, Bram existe de verdad). Lanzó su primer puesto de venta de patatas fritas en el mercadillo de Rotterdam. Desde el primer día tuvo mucho éxito, entre otros motivos porque se aseguró de conseguir cada día las mejores patatas, cortadas a mano y fritas en aceite vegetal puro. Ponía todo su cariño en la elaboración de cada patata frita, “bien grande, recién hecha y crujiente”: ese era su eslogan. La pericia y el saber hacer que Bram adquirió y perfeccionó a lo largo de los años fueron traspasados de generación en generación, y gracias a eso, en este momento, podemos presentarte un nuevo concepto basado en la técnica que Bram convirtió en una verdadera leyenda durante los últimos 50 años. A este innovador concepto lo llamaremos BRAM’S.

Desde hace ya 50 años ofrecemos nuestras patatas fritas recién hechas con el mismo cariño que el primer día. Y seguimos viendo una sonrisa en la cara de nuestros clientes cada vez que les entregamos su ración de patatas. Es por eso que creemos en la fuerza de unas exquisitas patatas fritas y en el momento de felicidad que podemos crear.

Nuestro objetivo y nuestra pasión es transferir a nuestros clientes esa experiencia única, un verdadero momento de felicidad. Con gente más feliz, hacemos del mundo un lugar mejor, por lo que nos gustaría poder contribuir con nuestro granito de arena; barrio por barrio, país por país.

Nuestras promesas:

Un enfoque hacia la gente y la sociedad: autentico, local, responsable socialmente e involucrado.

Queremos estar ahí para cualquiera que necesite un momento de felicidad, en la vida diaria de cada uno, en el corazón de su barrio. Queremos que todo el mundo se sienta como en casa.

El medio ambiente y el entorno ocupan un lugar central: Un compromiso sincero y sencillo; y unos productos naturales y frescos que provienen en un 100% de comercio justo.

Para nosotros es importante trabajar en equilibrio con nuestro entorno, por lo que cocinamos exclusivamente con ingredientes frescos, freímos nuestras patatas con los mejores aceites vegetales y utilizamos patatas de las granjas cercanas para, de este modo, conseguir juntos la máxima durabilidad. Y eso solo se consigue con honestidad y sinceridad. Estamos convencidos de que con nuestra pasión, filosofía y valores familiares, podemos ayudar a que el mundo se convierte en un lugar mejor.

Queremos crear verdaderos momentos de felicidad: amor, teatro, pasión, sociabilidad, energía y placer.

Empezamos a trabajar cada día llenos de orgullo para lograr un solo objetivo: crear tu momento de felicidad. Lo hagamos con una sonrisa, una buena conversación o simplemente con nuestras Patatas Gourmet, estaremos siempre ahí para vosotros y queremos convertir vuestro día en una fiesta.

Ofrecemos el mejor servicio: rápido, una sonrisa, transparencia, pericia y calidad.

Porque estamos tan orgullosos de lo que hacemos que queremos mostraros cada paso del proceso de BRAM’S. Desde cortar, hasta servir nuestras mejores patatas; no tenemos nada que ocultar, y ¡eso es lo que más nos enorgullece!